PREGUNTAS QUE PUEDEN SURGIR HABITUALMENTE
Si haces la crítica demasiado técnica, ¿no corres el peligro de que el público que lo lea no lo entienda o se pierda o no le importe tanto lo técnico, como el film en sí?Cuando digo que hay que conocer los aspectos técnicos, no me refiero a que, al escribir la crítica utilicemos estos términos o nos centremos únicamente en un análisis fílmico. Por supuesto que no, eso sería más aburrido para los lectores una crítica escrita con un estilo muy pedante.
Lo que se pide en el ejercicio de la segunda lección nunca lo haremos en una crítica. Simplemente lo hacemos como ejercicio para aprender a distinguir y fijarnos. Es bueno conocer la terminología por si hay que hablar de ella en algún momento dado, si es que viene a cuento de algún comentario sobre la película, pero no para hacer análisis de planos en nuestras críticas. Obviamente, no es eso lo que vamos a hacer.
Nos servirá para sacar una conclusión y ver qué ha tratado de transmitir el autor del film o si ha logrado o no transmitir lo que quería y por qué. Nos valdrá para saber dónde falla o acierta una película, pero no tendremos que incluirlo en nuestra crítica. Incluiremos, eso sí, la conclusión que hemos sacado de ese análisis técnico.
Cuando hagamos una crítica, ¿debemos de tener en cuenta al posible público al que vaya dirigido? ¿O debemos hacer una critica como nos gustaría hacerla, sin tener en cuenta el público que la pueda leer?Está claro que estamos escribiendo para que alguien lo lea. Eso no significa que no pongamos lo que nos guste o nuestra opinión, nosotros siempre escribiremos lo que queremos decir y lo que opinamos, sin miedo a que nos digan nada, sin pensar qué imagen podemos transmitir. Pero no hay que ser muy ensimismado ni dar por hecho que nuestras manías las va a tener todo el mundo. Al igual que si se escribiese cualquier otro tipo de texto, hay que tener en cuenta que existe un receptor. Teniendo eso en cuenta, la escribiremos como nos guste o como nos indique la persona que lo va a publicar, pero nunca dando la espalda ni despreciando al lector. La crítica no es un ensayo literario, no es una poesía. Es algo que, en teoría, debería tener una utilidad para quien la lea. Por lo tanto, tenemos que tratar de decirles algo a los lectores con ella. Que saquen una idea, una conclusión, que les sirva de algo.