Acogida en el Orden.

661. Y el que celebra el capítulo debería decir: "Buen hermano pides cosa muy grande, pues de nuestra orden sólo ves la apariencia exterior. Pues la apariencia es que nos veas aquí teniendo magníficos caballos, y buen equipo, y buena comida y bebida, y magníficos ropajes, y por eso te parece que estarías a tus anchas.
Pero no conoces los severos mandamientos que se ocultan bajo ella: pues es duro y difícil para ti, que eres tu propio dueño, convertirte en un siervo para nosotros.
Pues grandes dificultades tendrás para hacer nada de cuanto desees: porque si deseas estar en la tierra a este lado del mar, serás enviado al otro lado; o si deseas estar en Acre, serás enviado a la tierra de Trípoli, o a la de Antioquia [...] Y si deseas dormir, serás despertado; y si a veces deseas estar despierto, se te ordenará que descanses en tu cama.

663. "Buen hermano, no deberías solicitar la compañía de la casa para tener dominios o riquezas, ni para tener honores o disfrutar de una vida cómoda. Deberías solicitarla por tres razones: una, para dejar atrás el pecado de este mundo; la otra, para hacer la obra de Nuestro Señor; la tercera, para ser pobre y hacer penitencia en este mundo, es decir para la salvación del alma; y ése debería ser el pensamiento que te guíe al solicitarla.

El Código Templario (Texto original de la regla de la Orden del Temple).

 

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J.M. Upton-Ward