Relatos de Espada y brujería

 

tema 1

 

 

 


Los relatos Épicos, conforman un género narrativo, enmarcado dentro de la Literatura Fantástica, cuyo territorio está delimitado por un único horizonte: la capacidad del héroe para sobreponerse a las adversidades y salir victorioso de las innumerables pruebas que el destino, o la voluntad caprichosa de los Dioses, le tengan reservadas.

Únicamente el héroe, eje primordial de la historia, tiene la clave que resolverá el acertijo, conoce la palabra mágica que abre las puertas y en última instancia, es él quien alcanzará la inmortalidad en alas de la gloria. Joseph Campbell, nos da algunas pistas en El Héroe de las mil caras :

Él es quien aparece y señala la brillante espada mágica que ha de matar al dragón, quien habla de la novia que espera y del castillo donde están los tesoros, el que aplica el bálsamo curativo a las más mortales heridas y finalmente despide al conquistador, de regreso al mundo de la vida normal, después de la gran aventura en la noche encantada.

El resto de los personajes que forman parte de la aventura épica, son servidores de la causa que guía a nuestro héroe, compañeros de camino que sustentan la trama y cumplen su función como aliados o enemigos, según los roles predestinados.

Si algo caracteriza la narración épica, es la distorsión intencionada de los valores morales, la hipérbole de los sentimientos, e incluso de los aspectos físicos más mundanos. El bien y el mal, se manifiestan como una concepción maniquea inamovible, en la que, las cualidades extremas, se exhiben como atributos al servicio de estos dos irreconciliables conceptos.
Entre ambos discurre el sendero por el que deambula nuestro héroe, un camino que Joseph Campbell divide en doce estadios y que, al modo Aristotélico, sintetiza en tres actos: Separación, Iniciación y Retorno.

El camino común de la aventura mitológica del héroe es la magnificación de la fórmula representada en los ritos de iniciación: Separación-iniciación-retorno, que podrían recibir el nombre de unidad nuclear del monomito


Un monomito que como el héroe nace, pero sobre todo, se hace. Es a partir del momento en que acepta su destino, cuando empieza a vislumbrar su inaccesible meta y ha de dejar atrás lo que hasta entonces ha sido, para dar inicio a la transformación.
Dice la máxima hermética que "Cuando el alumno está preparado, aparece el maestro" en la fase de la Iniciación, el héroe reconoce sus carencias y la incapacidad para superar los obstáculos que suponen las primeras pruebas.
Es aquí donde surge la figura del mentor, del sabio que guiará y potenciará las capacidades innatas del héroe. Al tiempo, los personajes secundarios se ponen al servicio de nuestro protagonista, como bazas seguras frente a los avatares del turbulento destino.
Por fin el héroe se enfrentará a sus miedos, en la prueba suprema, y si resulta vencedor la recompensa será aún mucho más dulce que el retorno entre vítores y alabanzas, alcanzará el conocimiento auténtico que solo está reservado a los inmortales. Campbell define lo define así:

El héroe, ya sea dios o diosa, hombre o mujer, la figura en el mito o la persona que sueña, descubre y asimila su opuesto (su propio ser insospechado) ya sea tragándolo o siendo tragado por él. Una por una van rompiéndose sus resistencias. El héroe debe hacer a un lado el orgullo, la virtud, la belleza y la vida e inclinarse o someterse a lo absolutamente intolerable... Entonces descubre que él y su opuesto no son diferentes especies, sino una sola carne.

A lo largo de la historia, todos los pueblos han cantado las gestas de sus elegidos, hoy la narración Épica renace con fuerza y suma a la memoria mítica, sus propias creaciones imaginarias. Hay mundo nuevos que también están en este, mundos en los que desde hace una eternidad los héroes se enfrentan a los villanos en una lucha sin tregua. Dijo el historiador Salustio que Los mitos no ocurrieron jamás, pero son siempre, por eso necesitan ser recordados.

 

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