la casa  

 

                                      El mar de las dudas"  (fragmento) G.Perez Villalta                                                                                                                             

        Todo espacio realmente habitado lleva como esencia la noción de casa. La casa es un símbolo privilegiado que contiene otros símbolos privilegiados: la escalera, el sótano, la buhardilla, las puertas.

        Habitar produce espontáneamente una identificación entre casa y cuerpo, algunos psicoanalistas mantienen que en sueños nos servimos de la casa para representar los estratos de la psique; la fachada significa el lado manifiesto del hombre, la personalidad, la máscara. El techo y el piso superior corresponden, por analogía, a la cabeza, el pensamiento y las funciones conscientes y directivas. Por el contrario, el sótano corresponde al inconsciente y los instintos. La casa se imagina como un ser vertical, se eleva, y su verticalidad es asegurada por la polaridad del sótano y la buhardilla. "En nuestra civilización, que pone la misma luz en todas partes e instala la electricidad en el sótano, ya no se baja con  una vela encendida. Pero el inconsciente no se civiliza. El, sí toma la vela para  al sótano" dice Maurice Blanchot, y cita como prueba los cuentos de Edgar Allan Poe "esos cuentos son miedos infantiles que se realizan. El sótano es entonces  locura enterrada, drama emparedado. Los relatos de los sótanos criminales dejan en la memoria huellas imborrables, temores que están en la doble naturaleza del hombre y de la casa".

        Pero en nuestra civilización no es común la verticalidad ni el espacio en torno a la casa, ni siquiera las escaleras. Los edificios (que estudiaremos en otro tema) no tienen en la ciudad más que una altura exterior. Los ascensores destruyen todos los simbolismos de la escalera, prima la horizontalidad. Tal vez los alimentos precocinados hagan que desaparezca la cocina como el lugar dónde se transforman los alimentos, como el momento que simboliza una transformación psíquica en cierto sentido alquímico. Aprovechamos la transgresión de esas tres alturas para  degustar el privilegio de colarnos en casa del escritor  Juan Benet de la mano de otro autor, Félix de Azúa. 

 

        Y aún está pendiente nuestra visita a las casas oníricas, las cinematográficas, las literarias. Aquellas en las que la buhardilla se transforma en torre y los sótanos en mazmorras con agua estancada, o las más sencillas, las chozas y cuevas que todos soñamos y construimos en la infancia, las que evocan el primer sentido de guarecerse. Pero sobre todo nos quedan pendientes las casas de la memoria, aquellas en las que podríamos caminar con la luz apagada sin tropezar muchos años después.

 

        Comenzamos la selección de textos de esta semana con dos que  narran la construcción de una casa con intención de mostrar otro simbolismo fundamental que  la acompaña,  la permanencia, consecuencia  de  la memoria . 

        Después, desde la oralidad, Landero nos llevará hasta la cosmogonía recordándonos  la necesidad de contar la casa, de repetir la historia de la casa,  puesto que la casa esta hecha  de "afán" y de palabras. 

        A través de una casa muy diferente, la que construye Robinsón, un náufrago,  Alain Tournier nos muestra una imagen completa de valores y usos, la casa se convierte en memoria de una cultura, de una civilización. Se explica con tanta profusión de detalles cada uno de los trabajos que podríamos utilizar el texto como un manual de instrucciones. Volvemos a subrayar  la importancia de documentarse y de hacer acopio de materiales que te recomendábamos en el tema anterior.

        Y para cerrar esta breve trilogía de las memorias de la casa no podía faltar La casa del padre, la casa  evocadora por derecho y hemos elegido un fragmento de Frank Kafka, quien hizo de la relación con su padre el centro de su obra.  

        "Casa Tomada" esta aquí simplemente porque no podía faltar. Para que lo relean quienes la conocen y la descubran y nos refresquen el entusiasmo los que no la han leído todavía. 

         Terminaremos las lecturas con  Italo Calvino que nos ha servido de coartada para adentrarnos en el tema del personaje desde la casa.  

¤Lecturas

¤Propuesta 1

¤Propuesta 2