Viaje a la literatura fantástica
Tema 1
Toni Oursler
Definiendo lo fantástico.
Hablar de géneros literarios en pleno siglo XXI es algo complicado y siempre resulta árido, sin salidas totalmente convincentes, pues ahora todos los géneros se contaminan más que nunca y surgen variantes, lo que los estudiosos llaman ahora géneros híbridos. Sin embargo, la literatura fantástica es y seguirá siendo una propuesta literaria que si bien contamina a otros, sigue gozando de buena salud y la podemos encontrar aún hoy en día pura. Para comprender un poco lo qué es y como funciona, primero daremos algunas definiciones de investigadores apasionados por este tipo de literatura con el fin de que te familiarices con ella, la distingas y la comprendas. En el segundo tema ya hablaremos de la estructura y características de lo fantástico más a fondo.
Iniciemos con la definición imaginándonos una reunión de famosos intelectuales y estudiosos a manera de tertulia en un castillo viejo, en medio de una terrible tormenta, rodeados de antiguas reliquias y tomando café cerca de la chimenea del salón principal. El primero en abordar el tema será uno de los más famosos estudiosos del género, Tzvetan Todorov, quien tras haber escuchado unos gemidos extraños y dolorosos que pone a sus compañeros en aviso, inicia el debate sonriendo ante una posible histeria colectiva:
"Tranquilos camaradas, el mundo que conocemos (el real) carece de monstruos, vampiros, seres del más allá, figuras insólitas, y cuando entramos a otros dominios (lo irreal) y se producen elementos que no podemos explicar estamos ante lo fantástico porque las leyes de nuestro mundo familiar y concreto no pueden explicarlo."
Vladimir Soloviov (Filósofo y místico ruso) deja de lado su pipa para señalar:
"En efecto, dentro de lo verdaderamente fantástico, uno tiene la posibilidad exterior y formal de una explicación simple de los fenómenos extraños, pero al mismo tiempo esta posibilidad es completamente imposible en el interior del texto."
Los gemidos vuelven a escucharse y sigue fumando mientras mueve la cabeza incrédulo. A lo que Louis Vax (Investigador francés) agrega categóricamente e intentando dar más fuerza a lo que el ruso acaba de decir, para calmar los ánimos de los otros comensales, inquietos ya por la insistencia de las voces desgarradas que parecen colgarse en las paredes :
"en efecto, pero no hay que olvidar que el mundo fantástico suele presentarnos un mundo como el nuestro, gente como nosotros, sin embargo, de improviso, repentinamente, surge la presencia de lo inexplicable, he ahí su fuerza, el vigor de esta literatura".
Roger Caillois, otro francés que los mira calladamente, al terminar su colega completa de manera enfática y apoyándolo:
"Todo lo fantástico es la ruptura de un orden natural conocido y reconocido, es esa irrupción de lo inadmisible en la realidad cotidiana."
Quizás su argumentación se basa en que en ese preciso momento ve pasar a una mujer completamente desnuda y totalmente etérea. La ve como la ve Irene Bassiére traspasar una puerta, mientras con voz trémula y dejando el té de lado asegura:
"es algo irreal, algo que resulta desconocido o inexplicable pero que quizás en el futuro se haga comprensible y entre en nuestra vida diaria. Claro, esto depende de lo que yo considero real o no, de lo que conozcamos. Imagínense lo que pensaron los Aztecas cuando vieron llegar a los españoles, en ese momento ellos les resultaron seres fantásticos, no humanos como ellos mismos."
Todos siguen mirando fijamente al fuego sorprendidos de haber llegado ahí casualmente, traídos por una noche tan densa y oscura que se puede tocar. Nadie habla hasta que un susurro se cuela como la humedad entre sus cuerpos:
"Es verosímil que ocurran cosas que van en contra de la verosimilitud",
Entonces el español Víctor Infantes reconoce la sentencia:
"Esa frase es de Aristóteles, él creía en ello y yo apoyo ese susurro del más allá, lo fantástico no se sirve solamente de unas formas propias y peculiares, sino que puede utilizar una apariencia realista para engañar con el perfume de la verosimilitud, y sorprender al lector sugiriéndole en lo desconcertante una realidad que escapa a los sentidos. Recuerden que Aristóteles insistía en que lo ilógico provoca especialmente lo maravilloso. Se apoya en lo inexplicable, en lo no racional, para avanzar por el campo de la sensibilidad hacia verdades irracionales tan deslumbrantes como seductoras".
Todorov que atentamente ha seguido la discusión y ha prestado atención a los fenómenos que ese castillo arroja como dados sobre sus cabezas, intenta completar la idea:
"Lo fantástico, por lo tanto, surge de la capacidad imaginaria del hombre, es decir de su capacidad de representar en la mente la imagen de algo que no existe. Porque detrás de la metáfora hay algo más que una sustitución de la realidad, existe la necesidad de denunciar un mundo que nos condena y nos atormenta".
En ese momento un rayo imperioso y deslumbrante hace temblar la sala . Se oye el rechinar de una puerta y una figura oscurecida por la falta de luz asalta de pronto los ojos de los ahí reunidos, se quita el impermeable. Avanza con paso decidido hacia donde ellos se encuentran