Aprender a ver imágenes
tema 1
Los Inicios
INTRODUCCIÓN
Esta fotografía de Joseph-Nicéphore Niépce titulada Punto de vista desde la ventana de Gras, datada en el año 1826, es la primera fotografía conocida y se conserva en la Universidad de Texas. Recoge la vista de una calle, tomada desde la ventana del estudio del autor, y fijada sobre una placa de metal. Para realizarla Niépce necesitó 8 horas de tiempo de exposición de la placa a la luz.Con la aparición de la fotografía se produjo una revolución similar a la que ha supuesto internet en nuestros días. La irrupción de ésta nueva técnica supuso una convulsión para el mundo de la época, y provocó la crisis de lo que habían sido hasta ese momento las bellas artes, fundamentalmente la pintura, pero a la vez les dio un impulso nuevo y meteórico, al propiciar el replanteamiento de conceptos considerados inmutables hasta entonces. Aquella crisis terminó liberando a las artes plásticas de la tiranía del "realismo", ya que, de pronto, existía un medio que reflejaba la realidad mucho mejor que cualquier dibujo o pintura hecho por el hombre, aunque la idea de que la fotografía es tan sólo un fiel reflejo de la realidad no deja de ser una ilusión, como veremos en capítulos posteriores de este curso.
Al tiempo que los pintores dejaban de ser esclavos de la realidad, y podían empezar a desarrollar su arte por caminos nuevos, como el impresionismo o la abstracción, se produjo una democratización en la posesión de imágenes, la aparente "rapidez y facilidad" y el bajo coste de las fotografías permitían que cualquiera pudiera poseer imágenes, fundamentalmente retratos familiares, paisajes, e incluso imágenes pornográficas (la aparición de las fotos eróticas es simultanea al mismo nacimiento de la fotografía), cuando antes de la invención de la fotografía tan sólo podían poseer retratos familiares (o cualquier otro tipo de imagen: retratos, paisajes, composiciones florales, bodegones ) aquellos que tenían medios económicos que les posibilitaban encargarlos y pagar a los pintores: reyes, nobles, banqueros o mecenas.
Otro fenómeno añadido fue la aparición de fotografías en prensa, periódicos y revistas, hasta entonces eran ilustradas con dibujos y caricaturas.
Desde entonces hasta hoy, y cada vez más y más, la imagen se ha hecho omnipresente, el bombardeo de fotografías constante: en vallas publicitarias, carteleras de cine, portadas de libros, quioscos de prensa, paradas de autobús, metro miles de imágenes fijas que el espectador recibe habitualmente de forma pasiva, sin plantearse siquiera (y careciendo de capacidad para ello), la valoración crítica, el acercamiento a su significado. A pesar de estar rodeados de imágenes fotográficas por todas partes, nos comportamos frente a ellas como analfabetos prácticos, las vemos, pero no sabemos interpretarlas, valorarlas, leerlas nos dejan indiferentes, nos impactan, nos gustan o nos disgustan, y no sabemos explicar, ni explicarnos, el porqué.
Ese es el fundamento y el objetivo de este curso, aprender a "ver", aprender a "leer", una imagen como quien lee una novela, como quien lee una historia, al fin y al cabo, una fotografía, en el fondo, con el arte con el que está más íntimamente relacionada no es con la pintura, como solemos creer, sino con la literatura. Toda imagen es un relato. Un relato instantáneo, hiperbreve, en un clic, entre la apertura y el cierre del obturador. Y cada elemento, cada mancha de color, cada forma, incluso aquello que no sale en la foto forma parte de su estructura narrativa.